UN BOCADO DE LUBINA

Lubina y guindillas

INGREDIENTES

- Para la lubina :

1 lubina.(200 gr) Lo que nos sobre, para un plato caliente. Sal.          

- Para las guindillas :

125 gr. de guindillas en vinagre escurridas          

- Además: Aceite de oliva extra virgen        

Elaboración:

- Para la lubina : Limpiar retirando espinas y pieles. Con los 200 gr. de la lubina limpia hacer filetes y sazonar (reservándolos).

- Para las guindillas: Quitar los rabos de las guindillas y triturarlas formando una pasta o un puré espeso y meter en el congelador hasta que quede completamente helado

Presentación: Rascar con una cuchara el bloque helado del puré de guindillas para obtener una especie de granizado. Envolver a toda prisa éste en el filete de lubina.

Servir sin demora.

Y el pasito a pasito

Si tenemos una buena lubina éste pincho es una opción chuli con una parte pequeña de ella.

Hacer los filetes y reservar.

Por otro lado cortar las guindillas, trituraralas y congelar. No nos queda

más que rascar el bloque congelado y envolverlo en los filetes de pescado (con rapidez)

DEDICADO A LOS COCINEROS DEL RTE AMETSA EN LONDRES.

Desde las páginas del libro ASFALTO CULINARIO, en concreto de la pagina 85, que aquí reproduzco. Y la 192 en clave de humor. La foto de la portada del libro,de MIKEL ALONSO        mikelalonsofoto.com

Va por todo el equipo.

SINTIENDO EL LÍMITE DEL ASFALTO

Había trabajado en varios sitios antes de hacer mi debut en un

restaurante. El azar, ese que tú mágicamente dominas, me había

llevado, con toda lógica, hacia la profesión estudiada, la psicología,

haciéndome monitor del Reformatorio de UBA en San Sebastián

para luego girarme hacia lo que verdaderamente bullía en mi

interior, la cocina. Apenas un año ejercí de la primera, pero ésta

me dejó un poso de conocimientos notable y, sobre todo,

suficiente para que la actividad de la cocina me fuese más

llevadera. Curioso, pero fue así como ocurrió.

El debut, como decía, en un restaurante fue en el donostiarra

Urepel, de la mano, entonces, de Tomás Almandoz, cuando su hijo,

Peru, su actual conductor, no era más que un incipiente

adolescente que revoloteaba por las cocinas sin más animo que

el de incordiar.

Digo que fue el primero y, lógicamente, el que más me impacto.

La primera vez de todo suele ser inolvidable. Y por lo general

desastrosa. Hagamos memoria. La primera vez que hice

hojaldre, terminó en la basura. La primera vez que me monté

en una moto, iba más pendiente del cambio de marchas que de

mirar la carretera. La primera vez que me monte en un avión, mi

electrocardiograma iba disparado. La primera vez que bese,…

fue inolvidable; pero no fue el mejor beso. La práctica alisa,

engrasa, mejora, en suma, la actividad. Esto no tiene

vuelta de hoja.

Decía esto porque Urepel me impresionó por ser el primero, pero,

contradictoriamente, pasados los años, revoloteando por muchos

otras casas, me percate que la mano de Tomás fue la más dulce

y la más comprensiva que jamás volví a ver en el mundo

de la cocina.

¡Qué contradicción, la primera y la mejor…!

Todavía recuerdo la casa de Tomás, un jueves aciago… Yo me

encargaba, de la mano de su mujer, Estrella, de la repostería.

Estábamos casi acabando el servicio cuando vi venir de lejos a

Tomás, saliendo éste del comedor con cara de pocos amigos y un

tazón de natillas en la mano. “Xabi, ¿has probado esto?”,

me preguntó con más cara de resignación que de enfado.

Metí el dedo con extrañeza y probé lo que eran unas

natillas de fantástica textura, pero… sin gota de azúcar. Había

olvidado el puñetero azúcar y “…encima -me comenta- en la

mesa de Arconada, el mítico portero de la Real Sociedad”. Peor

imposible. No supe qué decir. Tomás sí. “Nunca, nunca, nunca,…

saques al comedor nada sin haberlo probado antes. Nunca.”

Una frase que no olvidaré. Y eso que no era la primera vez que

las hacía.        Pag 85 Asafalto Culinario

 

Herrores

Montar un bizcocho y que en el horno no suba.

Ligar una salsa y que te quede con grumos.

Declararte a una mujer y que te dé calabazas.

Echar sal en el agua de hacer huevos escalfados.

Meter un soufflé en el horno y ponerte a ver la tele.

Estar esperando a que el aceite se caliente y que te llame tu prima, “la muda”, desde Australia.

Poner la leche a hervir y que llame a la puerta un testigo.

Calcular la cocción de un huevo pasado por agua, recitando un Credo… en latín.

Confundir el tarro de azúcar por el de sal a la hora del té.

Convocar a la peña para una cena a base de txangurros y que estén vacíos.

Confundir el teléfono de tu amante por el de tu marido.

Llenar de gasolina súper tu flamante diésel.

Programar el horno y olvidarte la distancia entre a.m. y p.m.

Telefonear a tu amiga la enfermera al mediodía, cuando ha estado de noche.

Dar a tu hijo, para merendar, un plátano macho crudo.

Montar un restaurante y no tener clientela.

Herrores      Pag 192 Asfalto Culinario

Portada del libro ASFALTO CULINARIO. Fotos de Mikel Alonso. Editorial Everest. Autor Xabier Gutiérrez. Diseño Luis Alonso. Editor Aurelio Erdozain.

PREMIO NACIONAL DE GASTRONOMIA 2005 A LA MEJOR PUBLICACION

PREMIO AL MEJOR DISEÑO DE LIBRO. WORLD COOK BOOK AWARDS 2005

PREMIO AL MEJOR LIBRO DE CHEF. WORLD COOKBOOK AWARDS 2005

PREMIO GOURMET VOICE 2006 AL MEJOR LIBRO DE PLATOS ESPECIALES

BARRITAS ENERGETICAS

Las recetas superfaciles de Radio Euskadi con Almudena Cacho, mañana a las 12,40 sintonízanos o internetízanos.

Barritas energéticas

Ingredientes

125 gr de chocolate

30 gr de chorizo en cuadraditos

35 guisantes crudos

50 gr de ciruelas picadas

70 gr de galleta partida

100 gr de almendra en bastoncillos

Elaboración

Fundir el chocolate con cuidado de no dar excesiva temperatura. Mezclar con el resto de ingredientes con suavidad.

Rellenar pequeños moldes y dejar endurecer por lo menos tres horas en un lugar fresco o en el frigo una hora.

Si quieres que te duren tiempo, sustituye los guisantes por uvas pasas.

Y el paso a paso

El chocolate fundido, los guisantes, el chorizo, las ciruelas, la almendra y la galleta.

Mezclar todo y

agregar el chocolate.

Remover con cuidadín, pecadooor.

rellenar estos moldes tan chulis(o los que te dé la gana).

Dejar enfriar por lo menos dos horas o más.

Desmoldar y a guardar para la excursión del

domingo.

YE+

Yemas de erizo y de huevo

YE+

Ingredientes

6 yemas de huevo         

150 gr de yemas de erizos de mar          

1 cucharada de puré de cebolla confitada          

1 lámina de lechuga de mar       

1 cucharilla aceite de oliva y sal

Pizca de sal        

Elaboración:      

Romper las yemas y mezclar con los erizos, el puré de cebolla, el alga y una pizca de sal. Colocar en unos plásticos (untados en aceite por dentro) la anterior preparación cerrándolos en forma de bolsitas. Colocarlos en un cazo con agua hirviendo durante 1 minuto escaso. Retirar entonces y desmoldar con sumo cuidado.

Presentación:  

Colocar las yemas  ya escalfadas sobre un soporte con algo de fondo porque el interior estará muy jugoso.

y el paso a paso,…

Limpiando los erizos.

Preparando la mezcla

Envolviendo con el plástico bien aceitado.

Cociendo en agua.

Se me olvidaba, al final, unas gotas de aceite de oliva virgen extra, irán de maravilla.

KITSCH ESPÁRRAGO

Con Almudena Cacho en Radio Euskadi el sábado a las 12,40 sintonízanos o internetízanos

KITSCH ESPARRAGO

Ingredientes

1 esparrago por barba

Una rodaja de chorizo

Unas cuantas hojas de rúcula

Aceite de oliva virgen extra

Sal

Algo de vinagre

Elaboración

Con ayuda de un pelador hacer incisiones en el espárrago crudo pelado hasta dejarlo de la guisa que aparece en la foto.

Añadir el resto de ingredientes hasta dejarlo igual de friki que en la foto.

La textura del espárrago crudo te seducirá, te lo garantizo.

Y el step by step

Un espárrago fresco,…

lo pelamos y despues

le hacemos incisiones a cada lado hasta dejarlo de esta

guisa por cada

lado.

Un poquito de chorizo en daditos y

unas hojitas de rúcula, aceite y sal.

Las texturas de las láminas y del troncho central dará unos contrastes,…maravillosos. Sí, nos ha quedado un poco kitsch.

UN PINCHITO DE SARDINAS

Un pinchito de sardinas y piña

Para la piña

½  piña pelada

1 puerro pequeño

1 chalota

1 patata pequeña

20 gr. de mantequilla

2 cucharadas de aceite

300 gr de agua

1 c.c de azúcar

2 hojas de gelatina

Pimienta blanca y sal

- Para las sardinas:

8 sardinas limpias sin espinas ni barbas

100 gr. Aceite de oliva

Sal gorda, pimienta en grano y limón verde

- Además:

2 obleas de tortillas mexicanas

Pizca de perejil picado y cártamo

Elaboración

- Para el zumo de piña y puerro:

Pochar con aceite y mantequilla la chalota y el puerro  muy finamente picados. Sin que llegue a dorarse la verdura añadir la patata pelada y troceada. Picar un cuarto de la piña y rehogarla junto con la patata. El resto de la piña licuarla y reservar.

Agregar el agua y cocer a fuego lento. Cuando la patata este blanda retirar del fuego. Triturar y colar por un chino fino. Añadir las hojas de gelatina, el zumo de piña y la nata liquida. Hervir a fuego lento durante diez minutos y salpimentar. Meter en el frigorífico hasta que se gelatinice.

- Para las sardinas:

Macerar durante media hora las sardinas con el aceite de oliva, la sal gorda, la pimienta en grano y el zumo del limón verde. Transcurrido ese tiempo cortar los lomos de sardina en tiritas finas.

Final y presentación

Cortar las sardinas (maceradas) y hornear las tortillas sin dorarlas demasiado. Una vez estén horneadas cortarlas en rectángulos. Sobre ellas colocaremos las sardinas maceradas ocupando la mitad de cada rectángulo y sobre las mismas la gelatina de piña. Agregar sobre la piña el perejil picado y el cártamo.

Y los pasos:

preparando las tortillas mex para hornear o a la plancha también.

Limpiando las sardinas.

Licuando la piña.

Añadiendo la gelatina al caldo.